Terapia de pareja ¿Porqué?

Cuando se acude a terapia de pareja a nuestra consulta de psicología clínica suele ser normalmente por constantes discusiones, por la falta de comunicación, por el malestar en la convivencia, por la rutina, por la falta de sexo, por la vida frenética o por las infidelidades.

En ocasiones, en las sesiones que se realizan en la consulta se consiguen solucionar estos problemas, pero en otros se enfoca en facilitar el proceso de ruptura, de manera que este sea más amable y menos traumático, especialmente si hay hijos. Al contrario de lo que se pueda pensar, el éxito de la terapia de pareja radica en los miembros de la misma y en su implicación, ya que la evolución de estos marcará tanto el ritmo como el resultado.

Para facilitar el éxito es importante que los dos quieran acudir, y que lo vean como un verdadero y eficaz medio para conseguir solucionar sus problemas, aceptar al otro y salir de una dinámica negativa, para centrarse en una convivencia positiva que enriquezca a ambos... En el caso de que uno no quiera someterse a la terapia o no esté convencido de que esta pueda ayudarles, el proceso será más lento, incluso puede ser frustrante e infructuoso.

Es importante elegir un terapeuta experto que sepa guiarnos para identificar los objetivos de la terapia y determinar las pautas para conseguirlos.

La terapia de pareja consigue además mejorar el estado de ánimo de los participantes, mejora su salud y puede incluso influir positivamente en su ámbito laboral o profesional.

Últimamente se ha producido un importante incremento en el número de parejas que acuden a esta terapia, bien por una mayor conciencia de la importancia de resolver los problemas frente a romper la pareja, bien porque hoy en día las personas están demasiado centradas en sus deseos y felicidad, sin desarrollar la capacidad de empatía, alimentando las diferencias y sin analizar siquiera las necesidades, creencias y valores del otro, aspecto fundamental para la convivencia armoniosa en la pareja.