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La respuesta de estrés es fruto de una activación fisiológica de nuestro organismo automática e involuntaria que se produce ante situaciones en las que existe una percepción de peligro para el individuo o de demanda importante. Esta respuesta produce en nuestro organismo unos cambios fisiológicos que nos preparan para hacer frente al peligro o a la demanda a la que nos debemos enfrentar, entre los que destacan un aumento de la presión arterial, aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de la tensión en los músculos, aumento del riego sanguíneo al cerebro, aumento de la secreción de adrenalina, disminución del riego sanguíneo a la piel y al sistema gastrointestinal, entre otros. Esta respuesta de nuestro organismo está diseñada para que nuestro cuerpo disponga de energía para hacer frente al peligro y por tanto no es problemática en sí misma.

El problema surge cuando esta repuesta de estrés se da con mucha frecuencia o durante tiempo prolongado. Es entonces cuando aparecen las consecuencias negativas del estrés. El problema de la persona estresada es que percibe muchas demandas a las que ha de enfrentarse y por tanto activa su organismo con mucha frecuencia, forzándolo en exceso y por lo tanto produciendo síntomas físicos y psicológicos. Entre los síntomas más típicos encontramos los dolores de cabeza y espalda, malas digestiones, taquicardias, dificultades de concentración y olvidos frecuentes, mareos, insomnio, nerviosismo y preocupaciones, irritabilidad, ansiedad. Sin embargo el estrés puede generar multitud se síntomas y alteraciones en nuestro organismo y a largo plazo el desgaste producido por la activación repetida de nuestro cuerpo puede generar enfermedades graves.

Como en cualquier trastorno lo más importante es realizar un diagnóstico correcto. Para ello en la primera visita el psicólogo realizará una exploración de toda la sintomatología física y psicológica que presenta el paciente. Explorará también los estresores, (es decir las situaciones que le provocan la respuesta de estrés) a los que debe enfrentarse y como se ha ido desarrollando el en tiempo el problema de estrés: inicio del problema, momentos más agudos y que se ha hecho hasta el momento para intentar solucionarlo. Es habitual que las personas que acuden a la consulta hayan pasado ya por otros especialistas para consultar sus síntomas físicos. Si dispone de informes médicos o de pruebas médicas que se haya realizado recientemente es aconsejable que los traiga a esta primera visita. Una vez recopilada toda la información se podrá realizar el diagnóstico y diseñar un plan de tratamiento específico.

Por tanto en esta primera visita perseguiremos los siguientes objetivos:

Por tanto en esta primera visita perseguiremos los siguientes objetivos:

1. Exploración de la sintomatología física y psicológica 
2. Exploración de los estresores del paciente.
3. Diagnostico preciso.
4. Que el paciente entienda qué es lo que le pasa y porqué.
5. Diseño de un plan de tratamiento.

El tratamiento del estrés generalmente comprende el uso de técnicas muy diversas. La reestructuración cognitiva es la más importante pero la adquisición de habilidades de afrontamiento y la modificación de algunos hábitos y del estilo de vida son también muy importantes. 

Nuestro programa de tratamiento se aplica en distintas fases. Primero introducimos aquellos cambios en la vida del paciente que con poco esfuerzo pueden repercutir muy positivamente en su salud. Conseguir un sueño reparador, una alimentación adecuada y la práctica regular de actividad física van a ser los primeros de nuestros objetivos. Un organismo descansado, bien alimentado y en buena forma física mitiga en gran medida los efectos del estrés. Generalmente el segundo paso es desarrollar en el paciente aquellas habilidades de afrontamiento que le van a permitir afrontar de forma adecuada los estresores a los que se enfrenta. Se trata de un entrenamiento muy adaptado a las necesidades de cada paciente. Como fase final se realizarán técnicas de terapia cognitiva que modificarán aquellos aspectos mentales que le hacen vulnerable al estrés. Estás técnicas son las más importantes para controlar el estrés y requieren por parte del psicólogo un alto grado de especialización. Los tratamientos del estrés que no aplican esta técnica adecuadamente acostumbran a no ser eficaces. Al final del tratamiento no solo conseguimos eliminar el estrés sino convertir a nuestro paciente en una persona resistente al estrés.

Los Trastornos de la Personalidad son alteraciones psicológicas relativamente frecuentes, aunque las personas que lo padecen raramente acuden a una consulta para tratarse. Por ello los trastornos de personalidad suelen diagnosticarse en el contexto de otros trastornos psicológicos, o cuando son acompañados a la consulta por un familiar por sus comportamientos fuera de lo "normal". La sensación general que provoca una persona con un trastorno de personalidad es la de anormalidad en su conducta y en su pensamiento que se presenta desde el final de la adolescencia o el principio de la edad adulta y se mantiene constate en el tiempo.

Hoy en día existen 10 trastornos de personalidad clasificables. Todos ellos tienen en común un patrón permanente e inflexible de pensamiento y de comportamiento que se apartan claramente de lo que se considera normal. Destacan por sus pensamientos y comportamientos exagerados, extraños y peculiares en algunos casos, pero cada trastorno queda definido por síntomas característicos:

Trastorno Paranoide de Personalidad: La característica más importante es su constante desconfianza antes los demás. Se trata de individuos suspicaces, resentidos y hostiles que responden airadamente ante cualquier situación próxima al ridículo, al desprecio o a la desconsideración.

Trastorno Esquizotípico de Personalidad: La característica más importante es su apariencia extraña y extravagante. Tienen una forma peculiar de expresarse, se muestran aislados socialmente, muestran una escasa afectividad y una emocionalidad inapropiada a las circunstancias. Sostienen creencias extravagantes y pensamiento mágico.

Trastorno Esquizoide de la Personalidad: Este trastorno viene definido fundamentalmente por el aislamiento social y la baja emotividad. Raramente expresan emociones y escogen prácticamente siempre actividades solitarias y no suelen tener amigos.

Trastorno Antisocial de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno son los grandes problemas para respetar cualquier tipo de normas. Son personas impulsivas, mentirosas, agresivas e irresponsables. Les cuesta mantener un trabajo y fácilmente caen en conductas delictivas. No tienen remordimientos de sus actos ni se arrepienten y carecen de empatía. No aprenden de los errores ni escarmientan. Su principal objetivo es satisfacer sus deseos cuanto antes y a costa de quien sea. Es mucho más frecuente en hombres que en mujeres.

Trastorno Límite de la Personalidad: Se define fundamentalmente por una marcada inestabilidad tanto a nivel afectivo como de autoimagen. No está a gusto consigo mismo y presentan bruscos cambios en el estado que se pueden producir dentro de un mismo día. Son muy polarizadores y pasan fácilmente de la idealización a la devaluación de las personas. Presentan sentimientos crónicos de vacío y en ocasiones llegan a autolesionarse. Pueden ser también personas muy irascibles y tener explosiones de rabia con frecuencia. Este trastorno puede acompañarse de otros trastornos como los alimentarios, adicciones o depresivos.

Trastorno Histriónico de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno es la necesidad que tiene la persona de ser el centro de atención allí donde se encuentre. Son muy reactivos emocionalmente y pueden presentar reacciones emocionales desproporcionadas a la situación en la que se encuentran. Suelen presentar dramatismo en la situaciones e incluso dar la sensación de que están actuando. Le dan mucha importancia al aspecto físico y suelen tener una conducta seductora a pesar de que no suelen tener intencionalidad sexual real. Tienen dificultades para afrontar los problemas directamente y pueden presentar "ataques de nervios" cuando se sienten acorralados. Es más frecuente en mujeres que en hombres.

Trastorno Narcisista de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno es la sensación subjetiva de que es un ser especial que está por encima de los demás y que es claramente superior a ellos. Esta idea se trasforma en un comportamiento de superioridad y arrogancia. Esperan tener un trato especial y preferente por parte de los demás y que estos reconozcan su superioridad. Consideran que solo deben relacionarse con personas de su nivel y suelen mostrar un trato despectivo e incluso explotador con las demás personas. Tienen sentido grandioso de auto importancia y presenta ideas e ilusiones de éxito exageradas.

Trastorno por Evitación de la Personalidad: La característica esencial es el miedo a ser rechazado, evaluado negativamente y menospreciado. Se perciben a si mismo como vulnerables, socialmente muy poco interesantes y claramente inferiores a los demás. Por otro lado ven a los demás como superiores, críticos y despreciativos. Esto les lleva a evitar la mayoría de situaciones que implican un contacto interpersonal para evitar la elevada ansiedad que les producen estas situaciones. No presentan problemas con aquellas personas a las que conocen bien y saben que son aceptados. Suelen adaptarse a los demás y mostrar una conducta muy pasiva cuando están en grupo.

Trastorno Dependiente de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno es la necesidad excesiva de que se ocupen de uno mismo lo que genera un comportamiento de sumisión a los demás y de temores de separación que pueden no ser aparentes para los demás. Tienen grandes dificultades para tomar decisiones cotidianas si no son aconsejados por los demás y dejan que sean los demás (generalmente su pareja o padres) quien tomen sus decisiones importantes como donde vivir o de que trabajar. Suelen tener grandes dificultades para mostrar desacuerdo con los demás por lo que suelen tener fama de buenas personas y poco conflictivos. Les cuesta mucho tener iniciativas propias y tienden a acomodarse a las de los demás. Se sienten incómodos o desamparados cuando están solos y en los casos mas graves, pueden llegar a tolerar maltratos verbales para que no les abandonen.

Trastorno Obsesivo-Compulsivo de la Personalidad: La característica esencial de este trastorno es la necesidad de tener un control exhaustivo sobre el devenir de su vida. Son personas perfeccionistas, ordenadas y tremendamente programadas (les gusta mucho hacer listas, horarios, etc.). Muestran una dedicación excesiva al trabajo y les cuesta mucho delegar tareas en otros, tanto en el trabajo como en casa e insisten en que la manera correcta de hacer las cosas es la suya. Suelen ser respetuosos con el cumplimiento de las reglas y las normas y exigen a los demás que las cumplan. Tienen tendencia a guardar las cosas viejas ya que piensan que les podrían ser útiles en el futuro y son muy ahorradores. Suelen presentar síntomas físicos como dolores de cabeza, espalda y cervicales y alteraciones gastrointestinales.

Si el motivo principal de consulta es una evaluación de la personalidad y confirmar o descartar la presencia de un Trastorno de personalidad, se realizará una extensa exploración de su personalidad con el objetivo de descubrir si existen rasgos patológicos. Es frecuente que los trastornos de personalidad vayan acompañados de otros trastornos psicológicos. En ese caso también serán evaluados. Nuestro primer objetivo es llegar a un diagnóstico preciso de su personalidad. En el caso de que se confirme la presencia de una alteración de la personalidad se le explica de forma que usted entienda como le está influyendo y determinado sus comportamientos y sus emociones. En el caso de que sea necesario también se le comunicará un plan de tratamiento.

Los objetivos durante la primera consulta serán:

  1. Exploración de la personalidad.
  2. Diagnóstico preciso.
  3. Elaborar un plan de tratamiento.

Basamos nuestro tratamiento en las técnicas cognitivas y conductuales más avanzadas aplicadas a los Trastornos de la Personalidad. Se trata de terapias dirigidas a cambiar las estructuras cognitivas del paciente para producir cambios suficientemente estables en el tiempo. Nuestro objetivo es detectar y modificar aquellas creencias disfuncionales sobre las que se fundamenta cada trastorno de la personalidad y modificarlas. Las técnicas conductuales nos ayudarán a modificar los patrones conductuales alterados hacia unos patrones más adaptativos.

Habitualmente se trata de un abordaje de terapia cognitivo-conductual.

Los tratamientos de los trastornos de la personalidad suponen un gran reto ya que requieren un alto grado de implicación y exigen poner en práctica todas las habilidades terapéuticas y experiencia del psicólogo clínico.

Se puede definir el duelo como el conjunto de emociones, pensamientos y conductas que aparecen ante la pérdida de algo o alguien que nos es querido; se trata de una respuesta normal y de adaptación del ser humano ante una pérdida importante.

El proceso del duelo generalmente comienza con la pérdida y termina con la aceptación de la nueva realidad o situación. Se describen 3 fases (Lindenmann, Brown, Schulz):

  1. Fase inicial o de evitación: Reacción normal y terapéutica. Surge como defensa y perdura hasta asimilar la pérdida. Caracterizada por incredulidad, incluso negación y un marcado sentimiento de tristeza. Esta fase puede durar desde horas hasta varios días, y puede volver a aparecer a lo largo del proceso de duelo.
  2. Fase aguda de duelo: Se caracteriza por: rabia, tristeza, insomnio, debilidad, agotamiento, culpabilidad, intensa añoranza e incluso búsqueda de la persona fallecida, sueños y pensamientos sobre el difunto, alteración importante de los hábitos de alimentación, apatía, pérdida de interés por lo que sucede en su entorno e introversión. La realidad de la pérdida comienza ya a establecerse y la sensación de que los recuerdos son sólo eso, produce desasosiego. Esta fase puede durar varios meses e incluso años aunque entonces de una forma más atenuada.
  3. Resolución del duelo: Fase final, gradual reconexión con vida diaria. Los recuerdos del ser desaparecido traen sentimientos cariñosos, mezclados con tristeza, en lugar del dolor agudo. Recupera el interés por otras actividades y su vida ya empieza a tener una nueva rutina laboral y personal.

Generalmente, todas las personas pasan por las distintas fases del duelo, aunque cada persona lo manifestará de manera muy distinta.

La intensidad y duración del proceso de duelo, sobre todo en la fase inicial, dependerá de las circunstancias más o menos esperadas o inesperadas que provocan el fallecimiento; si éste se produce sin aviso, el “estado de shock” y la incredulidad pueden durar mucho tiempo; si es algo que ya se esperaba desde hacía tiempo (duelo anticipatorio), gran parte del proceso de duelo ya se ha realizado cuando se produce el fallecimiento.

El proceso de duelo normal puede oscilar entre seis meses y un año, pero algunos signos y síntomas pueden persistir mucho más y es posible que algunos sentimientos, conductas y síntomas relacionados con el duelo persistan durante toda la vida.

Por lo general, los síntomas agudos del duelo se van suavizando a partir del primer mes posterior a la pérdida, a partir del cual, y de manera progresiva, la persona vuelve a ser capaz de dormir, comer y realizar sus actividades cotidianas. Esto siempre estará condicionado, como se comentaba anteriormente, por las circunstancias que rodeen al fallecimiento.

El hablar de la persona fallecida sin dolor es un indicador de que el duelo ha terminado.

El duelo patológico sucede cuando hay ausencia de duelo o retraso en su aparición, o cuando hay un duelo excesivamente intenso y duradero. En estos casos, es aconsejable acudir a un especialista para recibir tratamiento psicológico.

Muchas parejas pasan por momentos difíciles que pueden acabar rompiendo la relación de pareja. Los motivos que llevan a una pareja al conflicto son muy diversos y complejos. En ocasiones existe un claro detonante, como una infidelidad o celos, y en otras se trata de un deterioro en la relación que no consiguen entender los propios miembros de la pareja. La terapia marital es lo mejor que las parejas con problemas en la relación pueden hacer para salvar su matrimonio. Un experto en terapia de pareja ofrece apoyo e interviene para explicar las causas que han llevado a la pareja a la situación actual, detecta los patrones destructivos que se han establecido dentro de la pareja y propone pautas, ejercicios y negociaciones para llegar a una solución de los problemas estable y romper las barreras que bloquean la relación.

¿Nuestros problemas son lo suficientemente graves como para pedir ayuda?

Las parejas tienden a subestimar la gravedad de sus problemas. Pensar que la pareja no funciona es algo tan difícil de asumir que preferimos ignorarlo. Solemos engañarnos atribuyendo las dificultades de pareja a cambios propios de las etapas por las que pasan las parejas a lo largo del tiempo. Cuando los conflictos de pareja dejan de ser aislados, buscar ayuda profesional es la forma más adecuada e inteligente de enfrentarse a ellos. Cuanto antes consulte con un psicólogo experto, más fácil será retomar el bienestar. No esperen a que sus hijos perciban sus dificultades o a perderse el respeto mutuamente. Consulte a un experto antes de que esto suceda.

¿Buscar ayuda para un problema de pareja significa que la relación está terminada?

No. Algunas personas temen que la búsqueda de ayuda sea un signo de fracaso. Es mejor buscar ayuda al inicio de la problemática que esperar a que las dificultades sean demasiado graves. El resultado de una terapia de pareja depende de muchos factores pero hay dos aspectos muy importantes hay que tener en cuenta: lo motivados que están los miembros de la pareja para trabajar en el problema y lo importante que es para ambos la propia relación.

¿El terapeuta comprenderá mis valores?

El terapeuta está entrenado para respetar los valores de los demás y no imponer sus propios valores o hacer juicios de valor en su trabajo. Sin embargo, si que en ocasiones cuestionará sus valores para que puedan encajar con los de su pareja y, por tanto, como parte del desencuentro entre ambos.

¿Qué pasa si el terapeuta cree que nuestra relación se acabó?

Un terapeuta no puede tomar esta decisión. Es una decisión que depende de los miembros de la pareja, aunque el terapeuta puede ayudarles en la toma de decisiones y en proponer tareas que les ayuden a tomar la decisión más oportuna.

¿El terapeuta puede pensar que yo soy el culpable o hacerme sentir culpable?

Una sola persona no es totalmente responsable de los problemas en una relación. Los problemas de pareja son relacionales y se llegan a ellos por los patrones conductuales adquiridos en la relación. Usted puede sentirse culpable en algún momento de la terapia. Sin embargo, esto es normal y posiblemente su pareja piensa lo mismo en otros momentos de la terapia. Este tipo de experiencias pueden ser parte del proceso y deben ser discutidas con el terapeuta. En ocasiones el terapeuta decidirá realizar algunas sesiones con un único miembro de la pareja. Ello es muy habitual en la terapia y no significa que esa persona sea culpable del problema.

Ya hemos decidido separarnos. ¿La terapia de pareja puede ayudarnos?

Si han tomado la decisión de separarse suelen haber varias cuestiones que les preocupen y sobre las que se debe actuar de la mejor forma para evitar conflictos mayores. La terapia, y sobre todo la aplicación de las técnicas de mediación, les ayudarán a llegar a un acuerdo con estas decisiones y evitar enfrentamientos. Algunos problemas comunes que enfrentan a las personas que deciden separarse incluyen:

¿Cómo se lo contamos a nuestros hijos?

¿Qué hacemos con la casa?

¿Quién tendrá la custodia de los hijos?

¿Debemos escoger a un abogado cada uno?

¿Quién se marcha de casa?

¿Qué relación debemos tener a partir de ahora?

¿Cómo va a reaccionar la familia?

¿Qué va a pasar con nuestros amigos?

¿Cómo vamos a dividir nuestras pertenencias?

¿Qué significa ser una madre soltera?

¿Cómo puedo tratar con mis sentimientos de rabia, soledad, fracaso?

Son muchos los factores que pueden explicar una relación de pareja conflictiva. En ocasiones hablamos de infidelidad, de celos, de falta de comunicación efectiva, de agresividad,….El terapeuta dedicará la primera consulta a elaborar un análisis de la relación para llegar a un diagnóstico preciso. Por ello la sesión inicial se lleva a cabo con ambos miembros de la pareja por separado y se les reúne al final para explicar el resultado de la exploración. Recuerde que el mejor tratamiento del mundo no sirve de nada si no se ha realizado un diagnóstico adecuado. Somos muy conscientes de este hecho y por ello dedicamos mucho esfuerzo a recabar información para elaborar una explicación fidedigna y precisa del proceso que ha llevado a la pareja a la situación actual y del punto en el que se encuentran.

Durante su primera visita hemos de tener tres objetivos muy claros:

  1. Obtener un diagnóstico preciso. 
  2. En segundo lugar, hemos de conseguir explicarle a la pareja con claridad las causas y el proceso que les ha llevado a la situación actual. Trazar los nudos del problema de pareja. 
  3. Por último elaboraremos un plan de acciones terapéuticas para las sesiones siguientes.

Nuestro tratamiento se fundamenta en la psicología cognitivo conductual que dispone de contrastada evidencia científica.

Durante el tratamiento su terapeuta les marcará una serie de ejercicios, pautas, negociaciones o normas para realizar en casa a ambos miembros de la pareja o a uno de ellos. Nuestro objetivo es devolver a la pareja un estado de tranquilidad, comunicación, confianza, armonía y bienestar en los diferentes ámbitos de la pareja.

La ansiedad en sí misma es una emoción normal que todos podemos sentir en algún momento. El problema se produce cuando esta ansiedad es demasiado intensa, demasiado frecuente o perdura demasiado en el tiempo y llega a interferirnos en el desarrollo normal de nuestra vida o incluso a limitárnosla gravemente. Entonces es cuando dejamos de hablar de una emoción normal para empezar a hablar de un trastorno de ansiedad.

Existen diferentes trastornos de ansiedad. Quizás el más destacable es el trastorno de pánico que se caracteriza por la presencia intensa y repetida de un miedo muy intenso que suele acompañarse de síntomas como palpitaciones y taquicardias, sensación de ahogo o falta de aire, sudoración, temblores y sacudidas, sensación de atragantarse, opresión o malestar torácico, nauseas o molestias abdominales, inestabilidad o mareo, sensación de irrealidad, miedo a perder el control o a volverse loco, miedo a morir (generalmente de un infarto o de un derrame cerebral), parestesias (adormecimiento u hormigueo de diferentes partes del cuerpo) y escalofríos o sofocaciones. Sabemos por nuestros pacientes que vivir una crisis de pánico es una experiencia muy negativa, especialmente si es la primera. La mayoría de ellos acudieron a un servicio de urgencias porque creían estar padeciendo un problema físico grave. Sabemos también que tras la primera crisis suele aparecerles mucho miedo a experimentar nuevas crisis de pánico lo que les lleva a observar mucho su organismo y evitar la realización de deportes u otras actividades que supongan acelerar en alguna medida su organismo. Es fundamental en este trastorno, y así lo hacemos con nuestros pacientes, asegurarles que nada malo les puede suceder a consecuencia de una crisis de pánico puesto que nuestro organismo está perfectamente preparado para generar crisis de pánico sin que le suceda nada malo, por ejemplo ante un león o ante un atracador. Sin embargo sabemos que este argumento no les es suficiente para eliminar el miedo a una nueva crisis.

En un porcentaje elevado de casos con crisis de pánico se desarrolla sintomatología agorafóbica, que se trata de miedo intenso a encontrarse en situaciones en las que, en el caso de presentar una crisis de angustia pude resultar difícil (o embarazoso) escapar de la situación o recibir ayuda. Las personas con agorafobia temen un conjunto característico de situaciones entre las que se incluyen estar solo fuera de casa, mezclarse con la gente o ir a lugares concurridos, pasar por un puente, viajar en tren, metro o autobús, o ir al cine, o evitar reuniones sociales por miedo a quedar en ridículo en el caso de tener una crisis de angustia. Es muy típico que los pacientes agorafóbicos oculten a los demás sus temores y adapten su vida a lo que la agorafobia les permite hacer. En muchas ocasiones ponen excusas a los demás para evitar las situaciones que les angustian, lo que puede llegar a limitar la vida y la autonomía para salir fuera de casa hasta el extremo.

La agorafobia también pude darse en personas que nunca han padecido con anterioridad una crisis de pánico, aunque es un fenómeno muy poco habitual.

Empezamos evaluando el contexto en el que se produce la primera crisis de pánico y los síntomas que se presentaron. Es muy frecuente que detectemos en nuestros pacientes un periodo de estrés previo a la primera crisis de pánico (motivado por problemas familiares, laborales o personales) que explican la aparición de la misma. Sin embargo no siempre es posible encontrarlo.

Es también importante descartar la presencia de alguna otra enfermedad que pueda estar generando las crisis de ansiedad.

Una correcta exploración de los síntomas que presenta durante las crisis de pánico y de aquellos que más miedo le dan, nos permiten diseñar un tratamiento adaptado a su sintomatología. No todas las crisis de pánico son iguales y por lo tanto es muy importante adaptar el tratamiento al tipo de crisis. También se realiza una extensa exploración de la sintomatología agorafóbica (situaciones que evita, niveles de ansiedad que le generan, etc.).Posteriormente ofrecemos una explicación comprensible para nuestros pacientes de lo que les está pasando. El éxito del tratamiento depende en gran parte de que el paciente entienda lo que le está pasando y porqué. Tras esta explicación elaboramos un plan de tratamiento, que no solo va a ir dirigido a eliminar las crisis de pánico y la agorafobia sino también a detectar y modificar cual fue el disparador de las mismas.

Los objetivos de la primera consulta serán:

  1. Un diagnóstico preciso que delimite los síntomas y situaciones que más le asustan.
  2. Que usted entienda como funciona su organismo cuando tiene una crisis de pánico y la dinámica de la agorafobia.
  3. Elaborar un plan de tratamiento.

Nuestro objetivo es eliminar totalmente las crisis de pánico. Nuestro tratamiento se fundamenta básicamente en la Terapia cognitivo conductual, que tiene una gran solidez científica

La Depresión es el trastorno mental que más incidencia tiene entre la población general y la presentan casi el 40% de los pacientes que acuden buscando ayuda. La Depresión se caracteriza fundamentalmente por la presencia intensa y continuada de tristeza y pérdida de interés por las cosas. Es normal también que la persona deprimida sienta tristeza y ganas de llorar ante situaciones que nunca antes se lo había sentido, así como sentimientos de inutilidad y culpa que no están justificados a los ojos de los demás, por lo que es muy común en el depresivo el sentimiento de incomprensión y aislamiento. El cansancio, las alteraciones del sueño, las ideas de muerte y falta de esperanza en el futuro, las dificultades de concentración y el aumento o disminución del peso, son también síntomas que suelen acompañar a la Depresión.

Las causas de la depresión pueden tener múltiples orígenes, tanto orgánicos como psicológicos y sociales. A nivel orgánico las teorías más aceptadas hablan sobre alteraciones en los niveles de neurotransmisores cerebrales, especialmente de la serotonina. A nivel psicológico patrones cognitivos alterados o haber vivido experiencias vitales negativas pueden ser los causantes de una depresión. Probablemente en la inmensa mayoría de trastornos depresivos existen tanto causas orgánicas como psicológicas. De hecho actualmente la terapia combinada con fármacos y tratamiento psicológico es la más aceptada por la comunidad científica.

Empezaremos  realizando una evaluación de la sintomatología depresiva: que síntomas presenta, desde cuando los presenta, la intensidad de los mismos y si hay algún hecho que se asocie al inicio del episodio depresivo. Debemos encontrar todo aquello que nos pueda dar información importante sobre la causa y tipo de su depresión. Nuestros objetivos en esta visita serán elaborar un diagnóstico correcto, que entienda porqué usted está deprimido y trazar las directrices del tratamiento a seguir.

Sabemos que en la primera visita es de vital importancia que el paciente se sienta comprendido y esperanzado.

Los objetivos durante la primera consulta serán:

  1. Un diagnóstico preciso.
  2. Que usted entienda su Depresión.
  3. Elaborar un plan de tratamiento.

No todas las depresiones son iguales y por tanto tampoco los tratamientos. Sin embargo muchos de nuestros pacientes realizan tanto tratamiento psicológico como tratamiento farmacológico con antidepresivos. Sabemos que para que nuestros pacientes solucionen su depresión realmente, es de vital importancia realizar un tratamiento psicológico que modifique los patrones mentales responsables del mantenimiento de la depresión. Hace ya muchos años que las investigaciones científicas demuestran que la terapia psicológica es mucho más eficaz que la medicación sola en la prevención de las recaídas. Los estudios muestran que las personas que realizan terapia psicológica reducen a más de la mitad el riesgo de una recaída por lo que conseguimos con ella que nuestros pacientes además de mejorar más rápidamente de su depresión, reduzcan mucho el riesgo de padecer en el futuro un nuevo episodio depresivo.

Con el tratamiento psicológico conseguimos que nuestros pacientes produzcan cambios estables a nivel psicológico consiguiendo eliminar los puntos débiles de su mente que le llevaron al episodio depresivo.

En nuestra consulta sabemos que le podemos ayudar a superar su depresión.

En el proceso de coaching intervienen dos participantes; uno es el coach o entrenador, que es la persona que instruye, forma o guía al alumno para que mejore en el desempeño de sus funciones (mentor o quien transmite el conocimiento). El otro es el coachee o pupilo, quién recibe los conocimientos y las competencias que necesita para mejorar en su vida profesional. El coach se compromete con su pupilo en una alianza de colaboración, estableciendo unos objetivos concretos y diseñando un plan de acción que les permita alcanzarlos dentro de los plazos establecidos. Este plan fijará una serie de encuentros entre los intervinientes que permitan conseguir la finalidad prevista, acompañado de otro conjunto de actividades destinadas a mejorar aspectos concretos del coachee. En la efectividad del coaching influye el tipo de relación que se establezca y se requiere que esté basada en la confianza entre ambos participantes, de este modo el coach puede ser, no solo un director del entrenamiento de su pupilo, sino también un consultor que le ayude a innovar en los procedimientos. Para mejorar la productividad del proceso, el coach debe tener un conocimiento profundo del puesto de trabajo desarrollado por el coachee y de la forma en que este puesto se relaciona con los objetivos de la organización. Asimismo, el coach ha de disponer de habilidad para comunicar, debe desear y ser capaz de compartir su información con el coachee y estar dispuesto a tomarse el tiempo que requiere este esfuerzo.

El desarrollo del proceso sigue básicamente de los siguientes 5 pasos:

  1. Observar - La observación de nuevos puntos de vista será fundamental para que el coachee encuentre soluciones y permitirá al individuo elegir entre las alternativas de que dispone para alcanzar sus objetivos.
  2. Toma de conciencia - La observación permite la toma de conciencia, básicamente acerca de nuestro poder de elección. El coach centrará al pupilo en las elecciones que toma y sus consecuencias, brindándole herramientas específicas para elegir conscientemente y con mayor efectividad.
  3. Determinación de objetivos - Es esencial para todo proceso de coaching, el contar con objetivos claramente definidos que servirán de guía para la toma de decisiones y acciones.
  4. Actuar - Una vez reunida toda la información, hay que actuar de forma sostenida en el tiempo. El coach acompañará de cerca este proceso ayudando a superar las dificultades que aparecen al llevar a la práctica las actuaciones.
  5. Medir - En todo momento es imprescindible comprobar si nos acercamos o nos alejamos del objetivo marcado. Esto permitirá tomar acciones correctivas y así contribuir a la obtención de los logros buscados.

La característica esencial del TAG (Trastorno por Ansiedad Generalizada) es la preocupación excesiva acerca de diversos problemas de la vida. Podemos definir a los pacientes con ansiedad generalizada como sufridores crónicos, frecuentemente están preocupados por algo. Las personas con TAG parecen incapaces de liberarse de sus preocupaciones, a pesar de ser conscientes de que su ansiedad es más intensa de lo normal. Estos pacientes nos relatan que siempre están preocupados por algo y que cuando una preocupación se soluciona aparece una nueva. Suelen preocuparse por los hijos, el dinero, el trabajo o la salud sin que verdaderamente existan elementos que justifiquen su elevado nivel de preocupación. No se pueden relajar, se asustan con facilidad, y tienen dificultades para concentrarse. Con frecuencia, tienen problemas para dormir o para mantener el sueño. Los síntomas físicos que con frecuencia acompañan la ansiedad incluyen fatiga, dolores de cabeza, tensiones musculares y dolores, dificultad para tragar, temblores, tics nerviosos, irritabilidad, transpiración, náuseas, mareos, necesidad de ir al baño con frecuencia, sensación de falta de aire, y repentinos acaloramientos. Cuando sus niveles de ansiedad son moderados, las personas con TAG pueden funcionar socialmente y mantener un trabajo sin problemas. En los casos más graves la sintomatología de ansiedad puede llegar a ser incapacitante. Además no es extraño qua las personas con TAG puedan desarrollar dependencia a alguna sustancia como el alcohol o los ansiolíticos, especialmente cuando el trastorno lleva muchos años de evolución. Por otro lado también pueden asociarse otros trastornos de ansiedad como crisis de pánico o síntomas depresivos.

El TAG acostumbra a ser un trastorno que se consulta cuando lleva ya varios años de evolución. Sin embargo en la inmensa mayoría de casos el TAG puede ser tratado con éxito si se aplica un programa basado en técnicas de terapia cognitiva.

En la primera visita el especialista realizará una exploración de la sintomatología de ansiedad tanto a nivel psicológico como físico. Se evaluarán síntomas cognitivos como su tendencia a preocuparse por las cosas, si tiene dificultad para controlar las preocupaciones, si es una persona aprensiva, si tiene la sensación de estar ansioso con frecuencia. Por otro lado se explorarán qué síntomas fisiológicos presenta como por ejemplo contracturas musculares, dolores de cabeza frecuentes, bruxismo (apretar las mandíbulas), cansancio físico, sudoración, mareos, etc. y la frecuencia e intensidad de los mismos. Esto nos permitirá establecer las prioridades en el tratamiento, intentando eliminar primero los síntomas más incómodos.

También es importante en esta visita que entienda porque se produce su estado casi constante de ansiedad, nerviosismo o preocupación y elaborar un plan de tratamiento. Nuestro tratamiento está basado en las técnicas cognitivo-conductuales que disponen de una amplísima evidencia de su eficacia en el tratamiento del TAG. El psicólogo le ayudará a detectar las situaciones que disparan sus estados de preocupación y le ayudará a modificar los patrones de pensamientos catastrofistas que su mente "fabrica" ante estas situaciones. Estos patrones de pensamiento son involuntarios y no dependen de usted (si así fuera ya no tendría un TAG) y no basta con no querer tenerlos. Solo las terapias cognitivas producen cambios estables en su mente que eliminarán el TAG.

Un sueño saludable es fundamental para nuestro organismo. Gran parte de los trastornos del sueño tienen su origen en las tensiones que acumulamos durante el día y en la incorrecta aplicación de los hábitos de sueño. Las alteraciones en el sueño pueden derivar en trastornos durante el día, como pueden ser falta de concentración, baja productividad, irritabilidad, somnolencia diurna, mala memoria, que a su vez pueden provocar también mayor posibilidad de tener accidentes de tráfico o laborales, y una disminución general de la calidad de vida. Por otro lado, estudios realizados han llegado a la conclusión de que la falta de sueño crónica, puede acelerar el envejecimiento celular, ya que el sueño actúa como un tipo de antioxidante, evitando que los radicales libres reaccionen.

Las causas del los Trastornos del sueño son múltiples: estrés, trastornos depresivos, patologías propias del sueño, cambios de horario, consumo excesivo de bebidas excitantes o enfermedades médicas. Sin embargo en muchas ocasiones los problemas de sueño persisten a pesar de desaparecer aquello que los causó. En muchas ocasiones los problemas que mantienen los trastornos del sueño son distintos que los que lo generaron. Usted puede iniciar un trastorno del sueño porque le invaden pensamientos sobre una preocupación familiar que le angustia y no le dejan conciliar el sueño. Sin embargo a medida que lleve varios días consecutivos durmiendo mal, le invadirán pensamientos a cerca de la preocupación por no dormir bien, del tipo: "ya llevo 45 minutos en la cama y no me he dormido, mañana estaré cansado y no aguantaré el día que tengo", "ahora me iré a la cama y ya verás como no me duermo", "si no me duermo ahora, mañana lo pasaré fatal", "tengo que dormirme como sea". Todos estos pensamientos son normales en una persona que hace días o semanas que no duerme bien, sin embargo son pensamientos ansiógenos que van a provocar que la persona no se duerma o consiga sólo entrar en un sueño frágil y ligero. Cuando llevamos más de una semana con problemas de insomnio es necesario acudir a un especialista para evitar que el problema se cronifique.

Las causas de los trastornos del sueño pueden ser múltiples y por ello es muy importante realizar una historia clínica pormenorizada para poder detectar los factores causales y los de mantenimiento del insomnio. Para ello investigarán sobre sus hábitos diarios, sobre la existencia de problemas laborales o familiares, desde cuando se presenta el problema y la evolución a ha tenido desde que se inició. Nuestro primer objetivo es averiguar la causa de su insomnio y sus factores de mantenimiento. Además usted debe entender perfectamente como se ha instaurado su problema de sueño, dado que su conocimiento sobre la problemática será la base sobre la que se apoyará el tratamiento. Es también un objetivo de esta primera visita dar las primeras pautas de tratamiento y decidir la necesidad o no de hacer temporalmente uso de algún fármaco.

Por último elaboraremos un plan de tratamiento para las sesiones siguientes.

Los objetivos durante la primera consulta serán:

  1. Un diagnóstico preciso.
  2. Que usted entienda su alteración del sueño.
  3. Elaborar un plan de tratamiento.

Nuestro tratamiento se fundamenta en la psicología cognitivo conductual que dispone de contrastada evidencia científica. A pesar de que un número significativo de casos se resuelven sólo con tratamiento psicológico, en ocasiones han de combinarse el uso de fármacos pautados de forma racional con una terapia conductual para el insomnio, dado que es el tratamiento que está dando mejores resultados en pacientes insomnes de larga evolución. Nuestro objetivo final es el de recuperar un sueño natural sin fármacos.

1ª La Mediación es el Adecuado Método de Resolución de Conflictos, que esta regulado por la Ley 5/2012 del 6 de julio, de Mediación Civil y Mercantil y que consiste en un espacio donde el Mediador posibilita el diálogo y facilita la comunicación entre las partes, con el objeto de ayudarles a alcanzar un acuerdo que satisfaga los intereses y necesidades de cada una de ellas.

2ª Sus características son: 

  • VOLUNTARIEDAD (el proceso es completamente voluntario para las partes enfrentadas)
  • CONFIDENCIALIDAD ( todo el proceso es absolutamente confidencial)
  • NEUTRALIDAD ( el mediador es absolutamente neutral e imparcial ante las partes)
  • FLEXIBILIDAD (el proceso se adapta a las circunstancias particulares que las partes acuerden)

3ªSus ventajas son:

  • RAPIDEZ (la duración normal del proceso es de un mes aproximadamente)
  • ECONOMÍA ( el coste del proceso es casi simbólico comparado con el procedimiento judicial)
  • RACIONALIDAD (el acuerdo en mediación garantiza la continuidad de la relación entre las partes)

4ªLos conflictos a los que se puede aplicar son los siguientes:

  • MERCANTILES (conflictos laborales, de competencia, empresariales, etc,)
  • CIVILES (conflictos entre particulares, conflictos de familia, separaciones, convenios reguladores, herencias, conflictos con adolescentes,etc)
  • EDUCATIVOS (conflictos escolares, acoso escolar, etc)
  • COMUNITARIOS (conflictos vecinales, conflictos con la Administración Local, etc)

La característica esencial de una fobia es al miedo irracional y excesivo a un objeto o situación determinados. Existen tres tipos de fobias: la fobia específica (simple), la fobia social y la agorafobia.

Una fobia específica es un miedo intenso e irracional hacia algo que en realidad constituye una amenaza mínima o nula. Algunas de las fobias específicas más comunes son a las alturas, túneles, conducir en carreteras, espacios cerrados, agua, volar, perros, arañas, y a la sangre. Aunque los adultos con fobias son conscientes de que tales temores son irracionales, con frecuencia encuentran que el enfrentar, o incluso el pensar en tener que enfrentar el objeto o la situación que produce el temor, trae consigo una ansiedad intensa e incluso en ocasiones un ataque de pánico. Mucha gente no busca tratamiento para las fobias específicas y adaptan su vida a ellas porque piensan que durante el tratamiento pasarán mucha ansiedad. Sin embargo los tratamientos de hoy en día permiten superar las fobias en muy pocas sesiones y con unos niveles de ansiedad bajos.

La Fobia Social se caracteriza por la aparición intensa de ansiedad junto con una consciencia exagerada de uno mismo en situaciones sociales de la vida cotidiana. Las personas con fobia social tienen miedo intenso, persistente, y crónico de ser observadas y juzgadas por los demás y de hacer cosas que puedan parecer ridículas. Se pueden sentir preocupadas durante días o semanas ante de una situación que les produce temor. Este miedo puede tornarse tan intenso, que interfiere con su trabajo, estudios, y demás actividades comunes, y puede dificultar el hacer nuevas amistades o mantenerlas. Aunque las personas con fobia social son conscientes de que los miedos de estar con la gente son excesivos o irracionales, son incapaces de superarlos. Incluso en el caso de que logren enfrentar sus temores y logren estar rodeadas de otras personas, con frecuencia se sienten muy ansiosas de antemano, se sienten muy incómodas durante el encuentro, y se preocupan durante muchas horas después de la situación acerca de cómo fueron juzgadas por los demás. La fobia social se puede limitar a una sola situación (tal como preguntar algo a la gente, comer o beber, o escribir en una pizarra en frente a los demás), o puede ser tan amplia (como en el caso de una fobia social generalizada) Los síntomas físicos que acompañan con frecuencia a la fobia social incluyen enrojecimiento, transpiración intensa, temblor, náuseas, y dificultad para hablar. Cuando estos síntomas ocurren, las personas con fobia social sienten que todas las personas los están mirando. Los pensamientos de las personas con fobia social cuando se encuentran con otras personas suelen ser: "No tengo nada interesante que decir","No les caeré bien. Pensarán que soy aburrido". "Ahora mismo soy el único que se siente apurado", "Si alguien supiera como me siento pensaría que soy un pringado", "Todo el mundo se da cuenta de lo nervioso que estoy. Estoy haciendo el ridículo", "Los demás son superiores a mí", "soy el único que no sabe que decir".

A pesar de que la fobia social en sus formas mas graves puede llegar a ser altamente limitante, es un trastorno que puede ser tratado con éxito. 

En la primera visita se realizará una exploración de la sintomatología fóbica. Cuando apareció, en que situaciones se produce la reacción fóbica, sintomatología e intensidad de la misma y grado de afectación que la fobia produce en su vida diaria. Es importante delimitar el alcance de la fobia para poder intervenir eficazmente. Asimismo se explicará que sucede en su mente y en su organismo cuando se padece una reacción fóbica y porqué, así como el mecanismo que mantiene activa a la fobia. Es muy importante conocer el funcionamiento de las fobias para combatirlas.

Finalmente se elaborará un plan de tratamiento específico para su caso.

El éxito en el tratamiento de las fobias simples es muy alto. Durante las sesiones de tratamiento le guiaremos para que sus niveles de ansiedad sean bajos. Para ser efectiva, la terapia debe ser dirigida a las ansiedades específicas de la persona y debe ser adaptada a sus necesidades.

En el tratamiento de la Fobia Social incorporamos, además de la EPR, las técnicas cognitivas como elemento central. Estas técnicas permiten aprender a sobreponerse a la creencia de que las demás personas las están observando y juzgando constantemente. Cuando las personas están listas para enfrentar sus miedos, se les muestra cómo usar técnicas de EPR para desensibilizarse a las situaciones que provocan sus ansiedades. 

La eficacia del tratamiento en los trastornos de ansiedad en general es muy elevada y más todavía cuando nos referimos a las fobias. Si usted ha realizado un tratamiento para una fobia y no la ha solucionado lo más probable es que haya sido administrado de forma incorrecta o por un periodo de tiempo corto.

El Trastorno Obsesivo Compulsivo es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son ideas, pensamientos, impulsos o imágenes que vienen a la mente de forma involuntaria, la persona no se los puede quitar de la cabeza, y que provocan elevados niveles de ansiedad. Las obsesiones más frecuentes giran en torno a temas como la contaminación (miedo a contraer una enfermedad al dar la mano a otra persona, o al tocar una manecilla de una puerta), dudas repetitivas (miedo a dejar las puertas o el gas abierto o miedo a haber atropellado a alguien mientras conducía si darse cuenta), el miedo a realizar impulsos agresivos (por ejemplo herir a un niño o gritar obscenidades en una iglesia), obsesiones de contenido sexual (por ejemplo miedo a ser homosexual o la presencia de una imagen mental pornográfica recurrente), entre muchas otras.

Las compulsiones son aquellos actos que la persona se ve obligada a realizar para reducir los niveles de ansiedad que le genera la idea obsesiva o para prevenir la ocurrencia de algún acontecimiento negativo. Por ejemplo las personas que tienen miedo a contagiarse de una enfermedad realizaran compulsiones de lavado de manos repetidamente. Las personas que tienen miedo de no haber cerrado la puerta de casa con llave se levantarán varias veces de la cama para comprobarlo.

La característica común de todos los TOC son los elevados niveles de ansiedad que padece la persona, generalmente en solitario, porque la persona con TOC suele esconder su problema a los demás. La mayoría de nuestros pacientes así nos lo han relatado ya que creen que los demás pensarán que su problema es ridículo, o que están locos o también piensan que no les van a comprender, lo que les lleva en muchas ocasiones a realizar las compulsiones a escondidas de los demás. Es también frecuente el sentimiento de culpa por tener este tipo de pensamientos. Muchos pacientes coinciden en que iniciar una terapia psicológica fue un paso importante para entender lo que les pasaba y para sentirse mucho mejor desde la primera consulta.

Lo cierto es que el TOC puede tener diferentes niveles de gravedad, pero en su versión mas extrema puede llegar a ser gravemente incapacitante. Por ello es muy importante intervenir sobre él cuanto antes.

En la primera visita realizamos una exploración exhaustiva de todas las obsesiones que presentan nuestros pacientes así como todas las compulsiones y evitaciones que realizan. Es necesario conocer bien todas las obsesiones en sus diferentes versiones (pensamientos, imágenes mentales, impulsos indeseables) y todas las compulsiones (comprobaciones, rituales compulsivos, pensamientos tranquilizatorios) para realizar un tratamiento verdaderamente efectivo.

En esta primera visita también explicamos al paciente cómo ha llegado a generar un TOC y cuáles son los factores que lo están manteniendo. Es muy importante que los pacientes conozcan qué les está pasando y porqué, para que el tratamiento sea efectivo.

Los objetivos durante la primera consulta serán:

  1. Un diagnóstico preciso con una exploración exhaustiva de obsesiones y compulsiones.
  2. Que usted entienda la dinámica de su TOC.
  3. Elaborar un plan de tratamiento.

Nuestro objetivo es retornar a la persona a una vida normalizada, libre de ideas obsesivas. Nuestro tratamiento se fundamenta en las técnicas cognitivo conductuales cuya efectividad en el TOC están sobradamente contrastadas.  

La falta o escaso desarrollo de habilidades sociales, puede ser algo doloroso para las personas. Los seres humanos vivimos en sociedad, es parte de nuestra naturaleza, es por ello que la comprensión de las relaciones y de las demás personas es algo imprescindible para una vida emocionalmente sana. Y esto tiene repercusión en los demás ámbitos de la vida, escolar, laboral, sentimental, personal, etc.

Las habilidades sociales son las siguientes:

  • Apego: capacidad de establecer lazos afectivos con otras personas.
  • Empatía: capacidad de ponerse en el lugar del otro y entenderle.
  • Asertividad: capacidad de defender los propios derechos y opiniones sin dañar a los demás.
  • Cooperación: capacidad de colaborar con los demás para lograr un objetivo común.
  • Comunicación: capacidad de expresar y escuchar. Sentimientos, emociones, ideas, etc.
  • Autocontrol: capacidad de interpretar las creencias y sentimientos propios y controlar los impulsos.
  • Comprensión de situaciones: capacidad para entender las situaciones sociales y no tomarlas como algo personal, o culparse de determinadas cosas.
  • Resolución de conflictos: capacidad para interpretar un conflicto y sacar alternativas de solución al mismo.

Con nuestro entrenamiento perseguimos evitar la aparición de los siguientes problemas conductuales:

  • Problemas de autoestima. Los niños y niñas con pocas habilidades sociales, tendrán problemas para desenvolverse en su entorno social. Esto les llevará a pensar que es por ellos y su autoestima bajará. La imagen de sí mismos será negativa. Esto hace a su vez, que sus habilidades sociales sean escasas, la influencia es mutua.
  • Dificultad para expresar deseos y opiniones. Las personas que no tengan unas buenas capacidades sociales, tendrán dificultades para saber y poder expresar lo que desean y lo que opinan.
  • Dificultades para relacionarse con los demás. La falta de habilidades sociales, puede llevar a una timidez excesiva y dificultad para hacer amigos y relacionarse. En nuestra sociedad, es imprescindible relacionarse con los demás.
  • Problemas escolares. Puede producirse también este tipo de problemas, debido a la inadaptación social, llegando incluso a provocar fracaso escolar.
  • Malestar emocional. Las personas necesitamos de los demás, la compañía y la estima de las demás personas son fundamentales para nuestro día a día y para nuestro equilibrio emocional. La ausencia de relaciones sociales puede llevar por tanto un malestar emocional asociado.

Existen diferentes Trastornos Alimentarios, pero sin duda los más conocidos son la anorexia y la bulimia nerviosas. La característica esencial de estos trastornos es la alteración de la conducta alimentaria. La Anorexia Nerviosa consiste en el rechazo a mantener un peso corporal mínimo normalizado, en un miedo intenso a ganar peso y en una alteración de la percepción de la forma o el tamaño del cuerpo, percibiéndose generalmente mucho más obesos de lo que realmente están. Generalmente presentan un peso por debajo del normal para su edad y estatura. La pérdida de peso la consiguen mediante la disminución progresiva de la ingesta. En muchas ocasiones esto se inicia eliminado algunos alimentos que se consideran calóricos para posteriormente generalizarlo al resto de alimentos. La mayoría de pacientes acaban con una dieta restringida a muy pocos alimentos. Es habitual el uso de otros métodos para perder peso: laxantes, diuréticos, vómitos provocados y la realización de ejercicio físico excesivo. La mayoría de pacientes ocultan todas estas estrategias a sus familiares de manera que en los estadios iniciales de la enfermedad puede ser difícil detectarlas. Como signos de alerta podemos considerar los siguientes: peso por debajo de lo normal, ir al lavabo justo después de cada comida para provocarse el vómito, trocear la comida en pedazos muy pequeños y moverla por el plato, tener alimentos prohibidos, la realización de mucho ejercicio físico y la presencia de amenorrea (pérdida de la menstruación). No se conocen exactamente las causas de la Anorexia pero están claramente relacionados con aspectos como las personalidades autoexigentes y perfeccionistas, vivir en entornos en los que se da mucha importancia al aspecto físico y al adelgazamiento, tener una imagen negativa de uno mismo y tener un cambio importante en la vida. Es importante remarcar que el 10 % de los pacientes con anorexia acaban muriendo por causa de este trastorno.

Las características esenciales de la Bulimia Nerviosa consisten en atracones de comida sin control por parte de la persona que van seguidos de métodos para compensarlos con el fin de no ganar peso, como por ejemplo provocación del vómito, uso de laxantes, diuréticos y enemas, ejercicio físico excesivo y en ocasiones ayuno. Durante los atracones de comida la persona ingiere grandes cantidades de comida sin ningún tipo de control. Es frecuente que al finalizar el atracón sufran dolores de estómago. El peso de los bulímicos es normal o por encima de la normalidad.

Es muy complicado que una persona afectada de un trastorno alimentario quiera acudir a la consulta de un especialista. Generalmente no reconocen que están enfermos y llegan a nuestra consulta a la fuerza. Hay 4 puntos importantes que hemos de conseguir en esta visita: 1) Realizar un diagnóstico preciso, 2) garantizar la salud física del paciente por lo se realizará un estudio de la masa corporal. Pesos muy por debajo de lo normal pueden llevar a complicaciones muy importantes a nivel médico, 3) orientar a los padres u otros familiares sobre como actuar con el paciente.

Finalmente trazaremos un plan de tratamiento a seguir a partir de ese momento.

Los objetivos durante la primera consulta serán:

  1. Un diagnóstico preciso.
  2. Garantizar la salud física del paciente
  3. Conseguir ganarse al paciente.
  4. Elaborar un plan de tratamiento.

En la Anorexia Nerviosa el mayor desafío en el tratamiento es hacer que la persona reconozca que tiene una enfermedad. La mayoría de las personas que sufren esta enfermedad niegan tener un trastorno alimentario y, con frecuencia, inician tratamiento cuando el problema hace tiempo que está instaurado.

En la Bulimia Nerviosa nuestro tratamiento se basa en conseguir con eficacia y rapidez la reducción de los atracones y purgas.

Los objetivos del tratamiento se focalizan en la normalización de hábitos y la restauración de creencias saludable sobre la ingesta y la imagen corporal. Es fundamental el asesoramiento y la implicación de padres o familiares en el tratamiento. Nuestro programa de tratamiento está basado en técnicas cognitivo conductuales que gozan de un excelente aval científico y terapia familiar.

La infancia y la adolescencia es un momento especialmente importante en el desarrollo humano y puede comportar la aparición de un conjunto de alteraciones que son exclusivos en esta edad. Somos especialistas en las alteraciones psicológicas propias de la adolescencia y la infancia. Frecuentemente los padres se preocupan ante reacciones o comportamientos de sus hijos que son completamente normales en la evolución infantil y, sin embargo, muchas problemáticas del desarrollo pueden pasar inadvertidas. Por ello es habitual que atendamos a muchos padres en relación a consultas puntuales sobre aspectos que les preocupan.

Las alteraciones psicológicas propias de la infancia y la adolescencia pueden clasificarse en: Problemas de aprendizaje (dislexia, discalculia), dificultades motoras y tics nerviosos, problemas en el desarrollo de las capacidades del niño, déficits de atención (TDAH), problemas con la ingesta y la conducta alimentaria y problemas de eliminación (enuresis y encopresis)

La primera entrevista se realiza exclusivamente con los padres para analizar sus preocupaciones y determinar la necesidad de intervenir sobre el niño. Durante la primera consulta se pregunta a los padres acerca del comportamiento del niño para llegar a un diagnóstico preciso. Recuerde que el mejor tratamiento del mundo no sirve de nada si no se ha realizado un diagnóstico adecuado. Somos muy conscientes de este hecho y por ello dedicamos mucho esfuerzo a recabar información para elaborar un diagnóstico preciso.

En ocasiones las preocupaciones de los padres se quedan en una anécdota dado que la conducta que les preocupa forma parte de la evolución normal de la infancia. En otras ocasiones el tratamiento que deriva de la entrevista inicial se lleva a cabo íntegramente con los padres. Se trata de aportar pautas y directrices para que los padres corrijan la conducta de su hijo sin la necesidad de una intervención directa del psicólogo sobre el niño. Finalmente, si se encuentra necesario, posteriormente a la entrevista con los padres se realiza una evaluación del niño para detectar los límites de la problemática presente y establecer un plan de tratamiento. El psicólogo infanto-juvenil alternará las consultas con el niño y sus padres para avanzar en el tratamiento. El tratamiento en la infancia se realiza por medio de material interactivo atractivo para los niños.